Maneras de amar. Apego adulto
El 𝗲𝘀𝘁𝗶𝗹𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗽𝗲𝗴𝗼 𝗮𝗱𝘂𝗹𝘁𝗼 no tiene que coincidir con el 𝗲𝘀𝘁𝗶𝗹𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗽𝗲𝗴𝗼 𝗶𝗻𝗳𝗮𝗻𝘁𝗶𝗹. El sistema de apego infantil depende de las condiciones maternas de cuidado pero también del temperamento con el que naces. Sin embargo el estilo de apego adulto despende, no sólo del infantil sino que además se ve fuertemente influido por las experiencias afectivas vividas.
Este libro, explica de forma muy clara los diferentes estilos de apego adulto además de las 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗶𝗻𝘁𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗯𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗼𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗶𝗹𝗼𝘀 dentro de la pareja. Ojalá hubiera leído este libro cuando era jovencita, me habría librado de bastante sufrimiento.
Por eso, querida PAS, te recomiendo que lo leas, lo creo muy necesario, ya que puede arrojarte mucha luz 𝘁𝗮𝗻𝘁𝗼 𝘀𝗶 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗷𝗮, para poder comprender vuestra forma de relacionaros, 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘀𝗶 𝗻𝗼 𝗹𝗮 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲𝘀, para que te des cuenta de la importancia que tiene la elección de una pareja u otra y las consecuencias.
Como decía al comienzo, tu estilo de apego infantil puede haber sido del tipo “seguro” y por el tipo de experiencias afectivas que has vivido, haberse convertido en algo más parecido al estilo “ansioso” si por ejemplo has vivido experiencias afectivas con una pareja del tipo “evitativo”.
Para que te hagas una pequeña idea, un 𝗲𝘀𝘁𝗶𝗹𝗼 “𝗮𝗻𝘀𝗶𝗼𝘀𝗼” es muy sensible a cualquier señal de rechazo y le cuesta expresar directamente lo que necesita y le preocupa de modo que suele hacerlo a través de la protesta. El 𝗲𝘀𝘁𝗶𝗹𝗼 “𝗲𝘃𝗶𝘁𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼” reprime su necesidad del otro, intenta por todos los medios, mantener cierta distancia mental y emocional de la pareja, con el objetivo de que ésta no interfiera en su autonomía. Existe un 𝗲𝘀𝘁𝗶𝗹𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗽𝗲𝗴𝗼 “𝗱𝗲𝘀𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗱𝗼” porque reúne características del ansioso y del evitativo. Y finalmente el 𝗲𝘀𝘁𝗶𝗹𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗽𝗲𝗴𝗼 “𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗼”.
¿Has leído algo sobre el estilo de apego? ¿te identificas con alguno?
“¡No corras. Ve despacio, que donde tienes que ir es a ti solo!”
Hola, soy Ana Curto, Terapeuta para PAS.
Desde siempre me ha apasionado el mundo interior de las personas, aquello que no se ve a simple vista sino que se descubre con calma, paciencia y cariño.

